1. VERANO SIN EXPECTATIVAS

    1 Julio, 2017

     

    “Que pases un buen verano” me desean y deseo; pero me pregunto ¿qué es un buen verano? Permitidme que exprese mi opinión.

    Personalmente pienso que los buenos deseos para el verano pueden aplicarse a cualquier época del año. Se trata de estar en sintonía en todo momento con el presente que nos toque vivir. Se trata de encontrar en ese presente momentos gratificantes y armoniosos que nos produzcan satisfacción íntima, que nos hagan sentir conectados con nuestro equilibrio. Así, tanto da si viajamos como si no, la playa o la montaña, el tema no es dónde estamos sino cómo estamos. Solo nuestra es la responsabilidad de “pasar un buen verano”.


  2. En sintonía

    3 Abril, 2017

    Si el ruido externo te ensordece, si tu interior está en permanente estado de vigilia, si percibes el mundo como una inmensa rueda repleta de opciones entre las que te resulta muy difícil elegir, entra en sintonía con la Mente Universal. Escucha su silencio, percibe su quietud, abandona las expectativas, deja que las cosas sucedan, que la vida transcurra. Disfruta simple y llanamente del gozo de vivir.

    Que el resurgir de la naturaleza se refleje en nosotros abriéndonos en un abrazo infinito.


  3. Vientos de Marzo

    28 Febrero, 2017

    Que nuestros pies nos conecten con la estabilidad de la Tierra.

    Que crezcamos espiritualmente nutridos por su fortaleza.

    Que su seguridad nos arraigue cuando lleguen los vientos de marzo.

    Que nuestros brazos nos eleven hacia la libertad del Cielo.

    Que su aire nos llene de luz.

    Que su espacio nos de flexibilidad para mecernos con los vientos de marzo.


  4. Recuperar la piel

    9 Enero, 2017

    Invierno, tiempo silencioso que invita a la reflexión interna, al silencio, a la soledad. Así es como se representa en el exterior. La naturaleza parece quieta, muda, vigilante, pero debajo de nuestros pies late todo el potencial de vida y renovación que aparecerá cuando los ríos se deshielen, cuando en las montañas se derrita la nieve y cuando el sonido de los animales nos recuerde el imparable avance del ciclo de la vida.

    Y la naturaleza nos invita a seguirla, a latir con su mismo ritmo, a cobijarnos para desprendernos de la piel gastada, entendida aquí como lo superfluo, lo pesado, el bagaje que nos lastra, que retrasa nuestro avance hacia la plenitud. Enredados en el ruido urbano, en las exigencias de la sociedad actual, olvidamos el verdadero sentido de la vida y nos extraviamos.

    Ahora es el tiempo de encontrarnos en nuestro interior, de volver al hogar espiritual, al contacto íntimo con nosotros mismos. Es el momento de recuperar la piel renovada y con ella nuestro sentido del yo, de nuestra alma y abrazar de nuevo la confianza silenciosa, la seguridad y la sabiduría universal.

    ¡Feliz y generoso tiempo de invierno!


  5. Tiempo dolorido

    20 Noviembre, 2016

    Una de las posibilidades más maravillosas e importantes que se descubren con el trabajo personal (en este caso a través del Reiki) es la capacidad de elección que tenemos ante todas las situaciones de nuestra vida. El que las cosas se hayan hecho siempre de una determinada manera no implica que tengan que seguir haciéndose así. Se trata de tomar la responsabilidad y asumir nuestras propias decisiones. Retomamos la frase de “No podemos evitar lo que nos sucede, pero sí podemos elegir cómo vivirlo”.

    Os dejo un pequeño relato sobre el tema con mi agradecimiento, admiración y apoyo a las personas que actualmente transitan por momentos dolorosos.

    Llegó agotada al portal pero a pesar de ello eligió subir por las escaleras. Tomar el ascensor suponía un nuevo esfuerzo para controlar el incesante murmullo de los penosos recuerdos que la invadían totalmente.

    Utilizó la subida para tomar conciencia de cada una de las partes de su cuerpo físico implicadas en superar los peldaños. Acompasó la respiración y el esfuerzo se hizo más llevadero. Y soltó su carga.

    En el primer rellano ya había aflojado las uñas clavadas en la palma de su mano derecha que después de abrirla dejaba ir la angustia producida por llegar a una casa vacía que ahora le costaba reconocer como suya.

    En el segundo, percibió la calidez de su propia mano contra el frío de la barandilla. Se enderezó, instintivamente llevó la mano al corazón y sintió la caricia profunda del amor infinito.

    Las lágrimas rodaban dulcemente por sus mejillas cuando en el tercer rellano dejó ir el sufrimiento acompasado con su respiración. Inhalar y exhalar. Abrirse y soltar.

    El familiar crujido de la puerta al abrirse la envolvió en un dolor profundo. Su corazón abrazaba ese dolor pero también recibía el regalo de la vida. Un llanto dulce y agradecido brotaba desde el centro de su Ser.


  6. EL REIKI COMO REFUGIO

    5 Julio, 2016

    Hay épocas que la confusión y el ruido se abren paso en nuestro interior sin pedirnos permiso y de repente, sin saber cómo, estamos inmersos en un remolino de desorientación, prisa y huida del que tanto esfuerzo nos cuesta despegarnos. Ese deambular hacia metas materiales unidos únicamente a lo prosaico nos vacía el alma disociando lo físico y lo espiritual.

    Es entonces cuando el Reiki se convierte en nuestro mejor aliado. Su práctica hace que recuperemos la armonía y se equilibren nuestra naturaleza física y nuestra naturaleza espiritual. Así, el espacio sagrado en el interior de cada uno de nosotros se muestra en todo su esplendor armonizando nuestras conexiones con la Madre Tierra y el Padre Cielo, todo vuelve a su lugar, todo encaja, volvemos al Ser.

    Os deseo un apacible y grato verano.


  7. Reiki y estar en el presente

    29 Junio, 2016

    Todos sabemos la eficacia de los tratamientos de Reiki y también de los beneficios que nos aporta su práctica para el crecimiento interior. Meditaciones y ejercicios nos sitúan en un lugar diferente desde el que tenemos una visión más responsable de la realidad. Poco a poco avanzamos y en el avance vamos soltando lastre y vislumbrando el conocimiento del Ser. Pero hay un aspecto en el que incidir responsablemente, se trata de participar en el presente, en los acontecimientos que nos rodean.

    Tal y como hemos aprendido a meditar y a conectar con nuestro centro y con la energía en cualquier situación sin necesidad de mantras, inciensos o silencio (aunque también los sigamos haciendo de esta forma) el Reiki nos lleva a asumir nuestras responsabilidades con el presente, las que cada uno encuentre dentro de sí, las que nos resuenen especialmente… Así como el uso del Reiki nos lleva a un compromiso interno, nos conduce igualmente a un conocimiento de cuál es nuestra posición en la realidad.

    El Reiki es un método de autorrealización interna y externa. Que las meditaciones y la práctica del Reiki nos ayuden a ejercer nuestras responsabilidades con nuestro entorno.

    Todavía hay mucho trabajo por hacer, mucho camino por recorrer porque “Nada de lo humano nos es ajeno

     


  8. Con los ojos del corazón en el Reiki

    2 Abril, 2016

     

    Cuando trabajamos por la paz y la felicidad de los otros, es imprescindible que también lo hagamos por nuestra propia paz y felicidad. Cuántas veces nos preguntamos cómo se hace eso. La práctica del Reiki y de sus meditaciones nos ayudan a encontrar la respuesta.

    Cuando nos sintamos en desarmonía con la vida y aparezca la tentación de poner en los otros la responsabilidad de nuestro estado, tomemos conciencia de la razón de nuestro desajuste. Quizás una mirada errónea hacia lo superfluo nos hace dar la espalda a lo importante y entonces aparece el desajuste entre nuestro interior y nuestro exterior.

    Entremos entonces en el silencio del Reiki. En sus meditaciones y prácticas es más fácil reencontrar el camino, la paz y la quietud que nuestro Ser necesita y desde ahí llegar a los otros.


  9. Gracias Tierra. Gracias Reiki

    1 Marzo, 2016

    El frío del invierno se nos cuela en marzo, cuando la Tierra ya está preparándose para el despertar de la primavera. Aún debajo de la nieve y el hielo podemos sentir el latido de la vida que se abre paso. Me gusta sentirme apegada a la Tierra. Tocarla, notar su aliento bajo mis pies descalzos, permanecer a la escucha del casi imperceptible rumor de vida que ya se acerca.

    Gracias Tierra por recordarme de dónde vengo y a quién pertenezco. Y gracias también a la energía de Reiki que nos permite ser conscientes, sutiles y amorosos y acercarnos un poco más cada día a Ser, el trabajo más satisfactorio.

     “Vestida de fuego está la Tierra con sus rodillas ennegrecidas. Que ella me confiera el resplandor y la agudeza.

    Ese olor, Tierra, que emanas. Ese olor que traen hasta aquí las plantas y las aguas. Ese olor que compartieron los espíritus visibles e invisibles. Con ese olor haz de mí una fragancia, y que nadie nos desee jamás daño alguno.

    Ese olor tuyo que se encuentra en hombres y mujeres, que es su placer y señuelo. Ese olor que se encuentra en caballos y héroes, animales del bosque, elefantes, y es el olor espléndido de las jóvenes. Tierra: imprégname con tu olor, y que nadie nos desee jamás daño alguno.”

    Prthivisukta


  10. La gran ola

    15 Febrero, 2016

    Respiro conscientemente, abro mis sentidos: Escucho, huelo, saboreo, acaricio, uso mi voz. Extraigo de mi todo el amor que llevo dentro. Está ahí aunque no lo sienta en muchas ocasiones. Solo tengo que pararme, respirar, sentirme, escucharme. Todo mi ser está expandiendo amor. Lo recojo. Lo reparto. Con generosidad.

    Llevo el corazón a mis brazos cuando abrazo, a mis ojos cuando miro, a mi boca cuando beso, a mi voz cuando hablo. Que todos mis actos estén presididos por la esencia amorosa que todos poseemos. Que todos nuestros actos nos lleven a equilibrar y armonizar el mundo que nos rodea. Así, esta energía amorosa se convierte en una gran ola contagiosa que nos envuelve en sonrisas y nos acaricia el corazón.